Otovix y el zumbido del oído izquierdo: lo que cambió en dos meses
Tengo 47 años, vivo en Monterrey y el tinnitus en el oído izquierdo apareció hace año y medio. Aquí va el seguimiento honesto de dos meses con Otovix — incluyendo la parte que no esperaba.
Tengo 47 años, vivo en San Pedro Garza García y soy maestra de español en una secundaria privada. El zumbido en el oído izquierdo apareció en octubre del 2024, después de un concierto al que fui con mi marido en el Coliseo. Pensé que se quitaría. No se quitó. Año y medio después, sigo con él todas las noches.
Antes de hablar de Otovix, tengo que contar lo primero que hice bien: fui al otorrinolaringólogo. Eso me parece importante decirlo antes que cualquier reseña de un suplemento. Si tienes tinnitus que apareció de repente, el otorrino primero, el suplemento después.
Lo que me dijo el otorrino
Doctor Reyes en Hospital San José. Me hizo audiometría, timpanometría y resonancia magnética. Diagnóstico: tinnitus subjetivo idiopático leve a moderado, oído izquierdo. Sin tumor (mi gran miedo), sin daño coclear estructural. Probable trigger: el concierto + estrés laboral.
Su recomendación textual: «No hay cura. Hay manejo. Vamos a probar: terapia de sonido, evitar silencio total, magnesio y vitamina B12, posiblemente ginkgo. Si en seis meses no mejora la calidad de vida, te mando con un especialista en TRT».
Eso me abrió la puerta a Otovix. Tenía los tres ingredientes que el doctor mencionó: ginkgo, B12 y magnesio. Le mandé foto de la etiqueta a su WhatsApp del consultorio. Me dijo: «Pruébalo. No tomes más de la dosis del frasco. Avísame en 6 semanas».
Mes 1: ajuste y nada notable
- Cápsula con el desayuno, todos los días, junto con el café.
- Mantuve las rutinas que el doctor me recetó: ruido blanco al dormir (app Calm), no usar audífonos volumen alto, dormir de lado derecho (el izquierdo, donde está el zumbido, hacia arriba).
- Llevé un diario del zumbido: del 1 al 10, intensidad cada noche antes de dormir.
La primera semana: 7-8/10 en intensidad, igual que sin nada. Semana 2: 7/10 promedio. Semanas 3-4: 6-7/10. Inicio del cambio, pero apenas perceptible.
Mes 2: lo que sí noté
A partir de la quinta semana, el zumbido bajó a 5-6/10. No quiere decir que dejó de existir — está ahí todas las noches. Pero bajó la intensidad subjetiva. Eso es lo que se documenta en suplementos para tinnitus: no eliminan, reducen la percepción.
Lo que más me cambió la vida no fue el zumbido en sí. Fue dormir mejor. Antes me tomaba 40 minutos quedarme dormida porque el oído me distraía. Ahora me tardo unos 15. Mi marido lo notó antes que yo — dejé de moverme tanto en la cama.
Lo que NO esperaba (positivo)
Me bajó la niebla mental de la tarde. No sé si fue el ginkgo (que sí está documentado para circulación cerebral) o que dormía mejor (probablemente las dos). Pero las clases de las 3 p.m. — las que me costaban más, con la energía baja — ahora las doy con claridad. Las alumnas no me dicen «maestra, ¿está bien?» como antes.
Lo que NO esperaba (negativo)
Tres cosas:
- Sangrado leve en encías al cepillarme las dos primeras semanas. El ginkgo es un anticoagulante leve. Pasó al ajustarme a la dosis pero pasó. Si tomas Sintrom o aspirina, no tomes Otovix sin médico.
- Cefaleas dos días sueltos en el primer mes. No sé si fue Otovix o el estrés normal de mi trabajo. No volvieron a aparecer.
- Soñé más vívido las primeras semanas. No pesadillas, sueños largos y raros. Pasó después.
La sexta semana — la visita de control
Volví con el Dr. Reyes. Le dije lo del diario, el promedio 6/10. Me dijo «bien. Sigue dos meses más, mídelo después. No subas la dosis. Y no esperes que llegue a 0/10 — eso casi nunca pasa con tinnitus idiopático».
Esa última frase me la grabé. No espero milagros. Espero “manejable”.
Lo del call center
La señorita del teléfono — Patricia se llamaba — me preguntó al confirmar el pedido si tomaba anticoagulantes. Le dije que no. Me preguntó también si tomaba antidepresivos. Le dije que no. Me sugirió NO tomarlo con el estómago vacío porque algunas personas se marean. Buena recomendación.
El envío llegó en dos días a San Pedro. Pago al recibir, $590 MXN.
¿Lo recomendaría?
A alguien con tinnitus que ya pasó por otorrinolaringólogo y descartó cosas serias: sí, con cuatro estrellas honestas. No esperes que desaparezca el zumbido — espera que se note menos. Esa diferencia es la que vale el frasco.
A alguien con tinnitus que apareció hace menos de tres meses: no. Primero otorrino. Hay causas tratables (infecciones, tapones de cera, medicamentos ototóxicos) que un suplemento no resuelve.
A alguien que toma anticoagulantes, antiplaquetarios o cirugía pendiente: NO sin médico. El ginkgo afecta la coagulación.
Lo que voy a hacer
Voy a seguir hasta agosto (cuatro meses completos). Luego paro un mes y veo si el zumbido vuelve a 7-8/10. Si vuelve, sé que necesito tomarlo continuamente. Si se mantiene en 5-6, podría ser de temporadas (el zumbido empeora con estrés, y los exámenes finales de mis alumnas son la peor temporada).
Cuatro estrellas. Buena fórmula. Buen acompañamiento. No es cura, es manejo. Para mí eso vale los $590.
Carmen tiene 47 años, vive en San Pedro Garza García y es maestra de español en secundaria. Esta reseña pasó por verificación editorial el 18 de mayo de 2026. La autora declara que su tratamiento de tinnitus está supervisado por su otorrinolaringólogo y no recibió compensación por esta reseña.